Más allá de la tradicional pintura también hay vida: el papel. Este material, de infinitas caras, proporciona el máximo dinamismo y libertad decorativa al interior de una vivienda. Además, su quita y pon, de lo más sencillo, juega a su favor. Pueden mezclarse diferentes tipos por zonas en una misma casa evitando la monotonía y el cansancio.
Leer artículo completo »