En un mismo espacio y sin tener que reemplazar muchos de los elementos, podemos conseguir un cambio muy interesante, tanto en el efecto decorativo como en la utilidad. Así lo hice en este salón. ANTES Antes teníamos una mesa redonda y unas sillas de raíz del siglo XIX labradas y tapizadas con una chenilla beige.
Leer artículo completo »